domingo, febrero 27, 2005

Mayam.1 La Delegación Terrícola




A decir la verdad en principio no tenía pensado comprarme este álbum, pero a la librería no había llegado nada de lo que me interesaba y al ver la portada en la estantería me llamo la atención.

El guionista Stephan Desberg es de sobra conocido por mi, al encargarse de una de las mejores series que se publican en el mercado Franco-Belga (en mi humilde opinión), “El Escorpión” con los lápices del genial Enrico Marini.
El dibujante Daniel Koller era un perfecto desconocido, pero ojeando el álbum rápidamente (no soy de esos que se dedican a leer los tebeos por la patilla en la librería, me da mucha vergüenza) pude comprobar que era bastante agradable a la vista. Y como hacía bastante que no compraba nada Europeo, me dije: “¡¡qué diablos!!, vamos a comprarlo”.

La historia gira en torno a un planeta, “Tyr Mayam” cuya característica es que no tiene ni naciones, ni países y son las religiones quienes llevan el timón y rigen la sociedad.
La peculiaridad de este planeta ha provocado que se le haya declarado zona etnológica protegida durante un periodo de 500 años. Por lo que no puede haber misiones comerciales, arqueológicas o de ningún tipo a excepción de una representación diplomática.
El encargado de asuntos jurídicos de esta misma es el protagonista de la historia, June Lenny, un buscavidas que aprovecha su estancia en Tyr Mayam para enriquecerse y amasar la mayor fortuna que pueda antes de abandonar el planeta traficando con obras artísticas y religiosas.
La visita de la prometida de Lenny va a ser el desencadenante de la historia, cuando este descubra que hay algo en Tyr Mayam por lo cual alguien va a tratar de matarle, aunque Lenny no sabe que es.

Como todo primer álbum tiene el problema de que la historia no avanza mucho, siendo más bien un prólogo a la misma, dedicándose más a la presentación de personajes y del ambiente en el que se van a mover.
El dibujo de Koller es precioso sobre todo en los paisajes que plasma, esos cañones desérticos con ciudades incrustadas en ellas y esos exóticos palacios y decorados interiores. Casi la mitad del álbum está dedicado a plasmarnos esos panoramas en los que nos muestra su perfecto dominio de las perspectivas.
También hay que destacar la presentación de las religiones y su forma de actuar, en una lucha por aniquilar aquellas que han errado en sus dogmas para así hacerse con sus fieles, que son la base económica de las mismas. Y el curioso nacimiento de una nueva religión que supongo que dará mucho de si en futuras entregas.

En el país galo ya ha salido el segundo número. Y pese a que he sido un comprador casual del Mayam, me ha llamado lo suficiente la curiosidad como para picar con el segundo álbum en cuanto salga por estos lares.