domingo, febrero 19, 2006

Firefly, navegando en la Serenity



Sí, lo se, dos semanas sin actualizar. La excusa. Que el tiempo que suelo dedicar a este blog lo he usado para ver Firefly.

Por todos los lados oía lo mismo, “¡pero que buena es esta serie!”, “Lo mejor que ha hecho Joss Whedon”, y así un millar de comentarios alagueños que me picaban la curiosidad siendo como soy seguidor de la obra del Señor Whedon.
Por eso cuando estrenaron en el cine la continuación de Firefly, la película “Serenity” no lo dude dos veces y fui a verla.
Y no me desagradó, un producto muy entretenido, me lo pase muy bien en las dos horas que duró la película, pero me quedo la sensación de que me estaba perdiendo algo, que pese a que el film se entendía bien por si mismo, había detalles que se me escapaban, ciertos guiños que supongo que si hubiese visto la serie de TV me ayudarían a ver el cuadro en su conjunto y es que ver Serenity sin ver antes Firefly es como ir a una fiesta en donde no conoces a los invitados pero todos los demás entre ellos si. Te cuesta integrarte.
Meses después me han pasado la serie y ya he podido verla. ¿Sería verdad lo que todo el mundo decía?
La respuesta: pues sí, es cierto. Firefly es increíble (y ahora Serenity ha subido muchos puntos).
Joss Whedon alejándose de vampiros y su submundo, crea un nuevo universo para jugar, una serie de naves espaciales, pero desde luego no es como nada que hayamos visto antes, porque más que una space opera, Firefly es un western, un western futurista, los personajes (y vaya personajes), los ambientes, la música, todo nos lleva al ambiente fronterizo de la colonización de Norteamérica en el siglo XIX.

Pero lo más increíble de todo es que se haya logrado tal grado de perfección en los solo 14 episodios que duró la serie antes de la injusta cancelación.
Los personajes y el mundo en que se desarrollan sus aventuras quedan rápida y perfectamente definidos, la forma en que interactúan y se relacionan, el papel de cada uno, elementos que en otras series tardan una temporada, Firefly lo logra en unos pocos episodios.

Y uno no puede dejar de pensar si todo lo que logra la serie lo hace con media temporada solamente, ¿qué podríamos habernos encontrado si los miopes directivos de televisión no hubiesen dado el carpetazo a la serie injustamente?.¿Cómo se hubiera desarrollado la cosa y en que podría haberse convertido Firefly?. Y si analizamos los otros trabajos televisivos de Whedon ya sabemos que lo bueno siempre llega en el largo recorrido, cuando los argumentos y personajes ya han madurado y están listos para recogerlos de forma casi siempre explosiva para el espectador.

Por desgracia todo se queda en un especulación y todas las incógnitas, tramas e historias que quedaron pendientes en Firefly y que no pudieron desarrollarse en Serenity quedarán sin respuesta.
Pero los personajes, el universo que surca la Serenity tiene mucho potencial, no me extrañaría nada que en algún futuro cercano volvamos a encontrarnos con el Capitán Malcom Reynolds y su tripulación.
Ojalá, yo ya estoy esperando.