sábado, agosto 19, 2006

Angel 4 Temporada



Normalmente a la hora de escribir un post para este blog procuro que sobre lo que voy a hablar este fresco en mi memoria ya sea una película o lectura.
Hoy no va a ser así. El caso es que ya hace más de dos meses desde que acabe el visionado de la cuarta temporada de Ángel, pero por diversos motivos iba postergando el post dedicada a la misma, cada vez más y más hasta llegar a un punto en que me he planteado si hacer este post o no. Al final y dado que si que lo había hecho de las anteriores temporadas he pensado que sería una pena el no hacerlo, por lo que al final voy a quebrar una de las dos reglas que tengo a la hora de escribir en este blog, escribir siempre con las cosas recientes para no dejarme llevar por la en muchas ocasiones engañosa memoria que puede llevar a enmarañar el recuerdo de las cosas haciéndolas más gratas de lo que eran o al contrario.

Pero pasemos de esta introducción y vayamos al tema del post. ¿Qué me ha parecido la 4ª temporada de Ángel?. La verdad, decepcionante con algún momento brillante. Sobre todo si la comparamos con las dos anteriores que me dejaron tan buen sabor de boca y que llegan a unos niveles muy difíciles de alcanzar. Será por eso la sensación que tiene uno de que esta temporada pincha de mala manera.
Y eso que empieza de manera interesante, resolviendo el gran cliffhanger con que terminaba la 3ª temporada. Con la mayoría de los personajes colocados en tal posición que se nos hace la boca agua pensando en lo que puede dar de si el desarrollo de los mismos. Todas esas nuevas parejas que se han formado, las nuevas alianzas que han surgido, etc, etc.
Pero no, solo se dedican a dar vueltas y vueltas a lo tonto, dando palos de ciego, sin saber donde ir, enfrascados en la trama del gran demonio malo de la temporada, y eso que a priori podría parecer interesante, pero todo es presentado de tal manera que no llega a enganchar y a los pocos episodios ya estás deseando que le den una buena patada en el culo al maldito demonio este y que pasen a otro tema. Casi parece que Whedon y demás guionistas estaban gastando las ideas buenas para la por entonces coetánea Firefly de triste y corto final.

Vamos que en este punto la serie parecía condenada al más absoluto aburrimiento. Menos mal que los guionistas reaccionaron y para salvarla trajeron de vuelta al personaje que hizo de la 2ª temporada de Buffy una de las mejores de la serie, Ángelus, malvado y atractivo como pocos. David Boreanaz se lo debe pasar pipa encarnándolo y eso luego se nota en la pantalla. La aparición del lado oscuro de Ángel trae un soplo de aire fresco a la temporada y las cosas se ponen moviditas con un puñado de episodios de ritmo endiablado y unos continuarás que te hacen dar un respingo en el sofá, momentos gozosos que te hacen recuperar la fe en la temporada, como la sorprendente revelación del autentico mal que mueve los hilos, la muerte de un secundario que nos había acompañado desde la primera temporada y el regreso al Buffyverso de Faith.
Y hubiera sido interesante ver como iba a desarrollarse la cosa, pero el embarazo de Charisma Carpenter me hace suponer que los guionistas tuvieron que cambiar el argumento sobre la marcha, y el final de la temporada con la “maravillosa” Jasmine se resiente algo, volvemos otra vez a un punto muerto en donde solo queremos ya que esto termine de una vez.

Menos mal que aún nos queda el último episodio. Hubo dudas si la serie iba a ser cancelada por la cadena en esta cuarta temporada, por ello es interesante este último episodio por lo que supone, un epílogo a lo que había sido la serie hasta ahora, y a su vez un prólogo de lo que podría serlo en caso de que esta continuase, cosa que por suerte sucedió. Y es que la oferta que reciben Ángel y sus amigos es muy jugosa y difícil de rechazar lo cual nos lleva a un tema muy viejo pero no por ello menos interesante que se puede resumir en un viejo refrán, “el camino del infierno está empedrado de buenas intenciones”.

Pero para ver el desarrollo del mismo tendré que esperar a la quinta y última temporada de la serie. Ganas y curiosidad no me faltan.