lunes, septiembre 10, 2007

A mi no me gustan los Absolute, o eso creía.


Normalmente no suelo comprar dos ediciones diferentes de un mismo tebeo.

No me considero demasiado coleccionista en ese sentido pues sobre todo me interesa poder leer y tener el tebeo, mas que poseer todas las ediciones diferentes posibles del susodicho, ya sea en español, en inglés, en cuadernos sueltos , recopilado en tomo, etc, etc.

Por eso cuando anunciaron el Absolute del JLA / Vengadores, y siendo un tebeo que en su día me gustó mucho ni me planteé el comprarlo.

Aparte que tengo un odio cuasi visceral al formato Absolute, ya sea porque hay ocasiones en que el dibujo ampliado no queda nada bien (caso del Ronin de Frank Miller), son difíciles de manejar por su tamaño y peso o sobre todo que luego está en problema de donde guardas un mamotreto de semejante tamaño.
Vamos que en el caso del JLA / Vengadores me quedaba muy contento con mis cuatro prestigios en su edición original.

Pero el otro día teniendo la oportunidad de echar un vistazo a un ejemplar en la librería fue caer totalmente rendido ante el tomazo de marras y es que contemplar las páginas cargadas de detalles con las que nos deleita George Pérez a ese tamaño es un autentico placer, y la guía de lectura y las páginas originales del fallido crossover de los años 80 es un plus.

Un servidor que ya estaba totalmente rendido y dispuesto a comprarlo dio la vuelta al tomo para mirar el precio esperando que fuera tan elevado que me produjera el efecto de un chorro de agua fría y me pudiera echar para atrás.
Pero fue que no, porque este era muchísimo menos de lo que habría podido imaginar. Nada, nada al final tuve que pasar por caja y apoquinar religiosamente.

Y pese a que luego en diferentes foros de intenet he visto que se comenta que esta edición tienen diferentes errores de rotulación o que la numeración de las páginas no coinciden con la numeración de la guía de lectura, es coger el tomazo, pasar las páginas deleitándote en ellas y no sentir ni un ápice de arrepentimiento por haberlo comprado.

Eso si, sin malentendidos y que conste bien claro, me sigue sin gustar el formato absolute, aunque he de reconocer que en ocasiones bien merece la pena.