miércoles, diciembre 14, 2005

Los 4400 o la frontera difusa entre el cómic y la televisión.


He empezado a ver la serie que acaba de estrenar Antena 3, Los 4400, comprimiendo los 6 episodios de la primera temporada en dos días, a Dios gracias por los videos porque tener que verlo con minutos y minutos de anuncios hace hasta al más duro desistir y es que es sorprendente como las televisiones en este país maltratan a las series y por ende al espectador que quiere verlas.
Pero en fin, dejémoslo como cosas imposibles que nunca tendrán arreglo mientras las televisiones que no son de pago viven de los anuncios y la publicidad y vayamos al meollo de lo que quería hablar.

El argumento de estos 4400 se resume en que durante los últimos 60 años han desaparecido 4400 personas por todo el mundo, abducidas por una especie de luz y ahora en la actualidad han reaparecido de golpe todas esas 4400 personas en la zona del estado de Washington sin envejecer un ápice y sin saber donde han estado o que les ha sucedido. Pese a que en un principio son retenidos al final los sueltan para que vuelvan a sus vidas o lo que quedan de ellas pues en muchos casos han pasado muchos años y los familiares y amigos o están muertos o han rehecho sus vidas. Y mientras los 4400 se van adaptando a este mundo moderno algunos descubren que les ocurren cosas, han desarrollado algún poder, uno tiene poder sobre la energía vital siendo capaz de curar o matar con un toque, otro es telequinético, otra niña es capaz de ver el futuro, otro de ser un gigas se convierte en un experto luchador que ya quisiera el Capitán América o Batman. A su vez todos ellos son investigados por el departamento de seguridad Homeland de los Estados Unidos y en especial por una pareja de investigadores que tratarán de desentrañar que se oculta tras la desaparición de los 4400 y porque han vuelto.

El ver esta serie me ha recordado mucho en ciertos aspectos a la serie de cómics Rising Stars de JM Straczynski creador también de la serie de TV de culto Babylon 5 y actual guionista de los comics Amazing Spiderman y Fantastic Four.
En Rising Stars teníamos que hace unos 25 años un cometa chocaba en un pueblecito típico americano, y todos los críos que estaban en periodo de gestación o que fueron concebidos en ese momento desarrollaban una serie de poderes también diferentes.
En Los 4400 como en Rising Stars se toca el mismo tema, que ocurre en el mundo real cuando una serie de sujetos de repente desarrollan una serie de poderes sobrehumanos, cómo reaccionan esos sujetos, cómo lo hace la gente normal que los rodea, en qué cambia el mundo. Aparte en ambos se mantiene un misterio, en los 4400 es la luz que los abdució y por qué los ha devuelto. En Rising Stars el misterio del origen del cometa y cual es la razón de que les otorgase poderes a los niños no natos.
Pero pese a que parten de la misma base y coinciden en ciertos aspectos del desarrollo, en otros aspectos difieren o recalcan más determinados temas que la otra.
Así en Rising Stars el control de gobierno que hacía sobre los niños, el investigarles e utilizarles en nombre de una falsa seguridad nacional que más bien deberíamos llamar investigación armamentística es mucho mayor que en los 4400 donde el papel del gobierno es casi meramente testimonial (por lo menos en lo que he visto hasta ahora, que no dudo que en las siguientes temporadas ese punto argumental sea explotado) y no es presentado con una cara demasiado amable. Straczynski incluso recalca y hace más obsceno si cabe ese control gubernamental en lo que casi podríamos llamar un reciclaje de argumentos e ideas que es su otra serie en los cómics, Supreme Power, la actualización del Escuadrón Supremo marveliano (o como es vista la Liga de la Justicia de la DC Comics en el universo Marvel) donde vemos la manipulación por varías administraciones de la vida de un personaje de poder inmensurable cuya vida es una mentira total construida por el gobierno para que actué según sus fines e intereses.

Y comparar los 4400 con Rising Stars me lleva a otra conclusión y es que cada vez más la frontera entre TV y cómic es más difusa, sobre todo en un determinado género que antes estaba prácticamente virgen o se desarrollaba de manera infantil o de forma humorística. Me refiero al género de superhéroes.
Argumentos que antes solo veíamos desarrollar en esos tipos de comics ahora son comunes en la TV y es que porque se den una serie de características, llamémosles superpoderes o habilidades poco comunes, no hace falta revestir a los protagonistas de uniformes de chillones colores o nombre claves raros como es el caso de Rising Stars en los comics o series de TV como estos 4400, Buffy Cazavampiros, Alias, Embrujadas y un cada vez más largo etcétera que no dejan de ser tebeos de superhéroes.

Aunque una parte de mi siempre se lamentará por no ver a Jennifer Gardner o Rose McGowan con trajes de licra ajustada, sniff (Por favor, consideren este último comentario como un momento babosillo del autor).