domingo, julio 10, 2005

La semilla del diablo



La verdad que tenía ganas de ver esta película desde hacía mucho tiempo. Quizás fuese por la leyenda negra de película maldita que siempre ha rodeado a esta cinta.
Debo reconocer que me hace gracia la traducción que se le dio en España, “La semilla del Diablo” cuando el título de la novela original de Ira Levin es “Rosemary’s Baby” (Ya lo se, ya lo se, estoy obsesionado con las traducciones). Más que nada porque el titulo español es un spoiler de tres pares de narices, la semilla del diablo, así ya sabes de antemano lo que está gestando la pobre Rosemary, mientras que en la película es algo que descubres durante la misma, aunque la verdad lo puedes intuir fácilmente porque esta historia que nos ocupa ha sido machacada en cine y literatura hasta la saciedad, unas veces más acertadas que otras.

He pasado un buen rato viendo la película de Roman Polanski, la ambientación es excelente y no es para menos cuando lo haces en el mítico edificio de apartamentos Dakota en Nueva York, famoso también por algunos de sus conocidos inquilinos como John Lennon o Leonarnd Bersntein entre otros. Aunque el que mas me ha llamado la atención de todos ellos ha sido Boris Karloff, imaginen el susto que te puedes llevar cuando estas esperando tranquilamente el ascensor y de repente sale del mismo Karloff, sumado con el ambiente tenebroso del edificio.
Me ha gustado la interpretación de Mia Farrow, lo camaleónica que se muestra físicamente y es que el cambio es brutal cuando se queda embarazada, esa delgadez extrema, junto a las ojeras y la sensación que transmite de desasosiego es increíble.
Y también me han parecido perfectos en sus papeles ese extraño matrimonio que forman los amables y simpáticos vecinos, los Señores Castevet.

Esta película es considerada como una de las mejores de terror. No estoy de acuerdo más que nada porque no me parece una película de terror. A un servidor no le ha asustado, ni siquiera perturbado que sinceramente es lo mejor que se le puede pedir a una peli de terror. La veo beber más del suspense, donde sin duda sale del paso muy sobresalientemente (aunque quizás ahora podríamos empezar el debate de si no es en definitiva el género de terror una forma más especifica y elaborada de suspense, pero dejémoslo para otra ocasión).

Eso si, la sensación que me queda al final es que me hubiera gustado conocer otros aspectos de la historia más a fondo. La película (no se si en el libro pasará lo mismo) se centra prácticamente en Rosemary desde su punto de vista y lo que va descubriendo a medida que avanza la historia. Y a mi me hubiera gustado lo que Polanski no nos muestra como puede ser la forma en que el marido de Rosemary pasa a formar parte del akelarre o que se hubiese indagado más en la historia de Roman Castevet y como formó su grupo. Que lleva a una persona a adorar al diablo, vender su alma para triunfar, aunque quizás entonces no debería estar viendo la Semilla del Diablo, sino Fausto o alguna obra similar.

De todas maneras esta película me ha dejado una cosa muy clara, no te fíes nunca de tus vecinos.